martes, 21 de octubre de 2025

La esperanza cristiana

 

Un texto budista 

Me escandalizó en su momento un texto de un maestro budista, Lama Rinchen Gyhaltsen, que ningunea y niega la esperanza como virtud y que transcribo aquí:  
“No entres en el juego de la esperanza si no quieres que te persiga la sombra del miedo. Es tentador, es muy tentador tratar de buscar energíá con la esperanza. Cuando todo, de repente, parece tan gris queremos soñar que el futuro será mejor; y queremos pintar ese futuro, queremos cristalizarlo, queremos proyectarnos ahí,́ salir de este horrible y pésimo presente y transportarnos a ese futuro maravilloso. Es muy tentador ese juego de la esperanza, pero tiene un coste muy caro que es el miedo; lo acompaña de la mano el miedo. Con la energíá que apuestas en la esperanza, con esa energía estás comprando el miedo. Si compras un kilo de esperanza, viene un kilo de miedo; van a la par. Es decir, todo lo que esperamos que nos salve en el futuro, también tememos que no ocurra o que alguien lo logre antes”. 
Sigue el discurso invitando a vivir con un optimismo centrado en el presente; porque el futuro no existe, y por tanto la esperanza aleja de la realidad y no tiene mucho sentido, por eso apostilla: 
“No hay ninguna garantía en el mundo más segura que tu lealtad a ti mismo –eso es lo que quiere decir compromiso– . Y después, que venga lo que venga, que digan lo que digan; no hay nada que no puedas afrontar y superar”. (EMI 3, lección 7)
Ciertamente que el discurso tiene su lógica, esa lógica un tanto engañosa que engancha a quien anda en momentos bajos, a quien lleva tiempo esperando salir de una situación desesperada. Entones se agarra uno a lo primero que encuentra. 

Sin embargo, dejando a un lado su lógica teórica y de tinte new age, y desde la perspectiva cristiana vemos que el texto tiene dos errores importantes. El primero es que confunde la “esperanza” con las “expectativas”. Y un segundo error, el error pelagiano, que cree que el hombre puede salvarse o compleatrse, es decir, vivir en plenitud, contando sólo con sus propias fuerzas. "No hay ninguna garantía en el mundo más segura que tu lealtad a ti mismo". Sólo ante el peligro. 


¿Qué enseña la Tradición Cristiana sobre la esperanza?

Ante el pelagianismo budista. Igual que Pelagio, el budismo parte del principio de que la persona es libre para elegir el mal o el bien. Y le basta con seguir las enseñanzas del dharma -doctrina del Buda- bajo la guía de un maestro (en el caso del pelagianismo cristiano tendríamos la ley y el ejemplo de Cristo) para alcanzar la verdad de la iluminación (la salvación).

Sin embargo los cristianos creemos que nadie puede hacer el bien y realizarse sin la ayuda de Dios que con su gracia obra en el corazón y la voluntad para para poder vivir según el Espíritu del Evangelio. 

Y si alguien arguye que la intervención de la gracia de Dios quita la libertad a la persona, decirle que la gracia no destruye la libertad sino que libera para elegir el bien (cf Concilio de Cartago de 418,  y Éfeso de 431). La gracia no destruye la naturaleza original de las persona sino que la perfecciona devolviéndole las capacidades de libertad original antes de la caída. Esto el budismo no pude entenderlo, porque supondría tener fe en un Dios creador y salvador que no tiene.

Sobre la esperanza entendida como virtud reducida a expectativas acerca de un mundo futuro maravilloso e irreal, por la que el budismo invita a renunciar a toda esperanza futura en aras al presente, hay que matizar que en las Escrituras no se da una visión de la esperanza centrada en acontecimientos futuros sino en el acontecimiento-Cristo, en quien confluyen pasado, presente y futuro: “Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y ha de venir” (Apc 1,8).

Para nosotros la esperanza no es una idea, ni una utopía inalcanzable, es Cristo, encarnado y que nos alcanza a nosotros.  Cuando las dificultades del mundo, o la inestabilidad interior, el desánimo o la desesperación nos asaltan,
“cobramos ánimos y fuerza refugiándonos en Él, aferrándonos a la esperanza que tenemos delante, la cual es para nosotros como ancla del alma, segura y firme”(Hb 6,17-18). 
La esperanza es como ancla en el presente (presencia; la tenemos delante) de “Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria” (Col 1,27); un ancla en nosotros, una presencia de Dios en nuestro espíritu en el que vivimos la seguridad de que nuestra apuesta no está en sueños, ilusiones o expectativas futuras. 

 Nuestra esperanza está aquí y ahora, con nosotros; venga lo que venga tenemos la seguridad-esperanza de que nuestra alma está anclada a buen puerto; vengan tormentas y vientos, permanecemos firmes en Cristo.
“Si Dios está con nosotros,-dice san Pablo- ... ¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?; .... Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá apararnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Rm 8, 31.35.37-38)
Si Cristo es nuestra eperanza, ¿a qué vamos a tener miedo? El precio de la eperanza no es el miedo, como afirma el Lama Rinchen, sino la valentía de afrontar la vida virtuosa sabiéndose acompañado por Cristo. Quien pone en Cristo su esperanza queda revestido de fortaleza para la brega de cada día; venga lo que venga.

Cristo es nuestra esperanza (Col 1,27). Y lo poseemos ya “como prenda”, por tanto es una esperanza ya cumplida pero paradójicamente aún no plenamente. Esto también hay que reseñarlo. San Juan de la Cruz, dice que el alma 
"cuanto más de esperanza tiene, tanto más tiene de unión con Dios; porque acerca de Dios, cuanto más espera el alma, tanto más alcanza”(S 3,7). 
Sin embargo también advierte de la necesidad de purificar  la memoria de falsas esperanzas que podríamos llamar pasiones; y, en esto san Juan es admirable cuando aconseja desapegarse incluso de la posesión del orgullo de ser amado de Dios (seguridad de la esperanza), 
“ya que cuando se hubiere desposeído perfectamente, perfectamente quedará con la posesión en unión divina” (Ibid). 
Un consejo este último que nos libera de creernos ya salvados del todo; lo cual no traería sino desesperanza, porque "una esperanza que se ve, no es esperanza" (Rm 8,24). Tener la perfecta seguridad no es posible en esta vida. 

De nuevo san Juan de la Cruz en nuestro socorro, en un poema donde menciona la esperanza como camino a la unión con Dios:

Tras de un amoroso lance,
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

1.
Para que yo alcance diese
a aqueste lance divino,
tanto volar me convino 
que de vista me perdiese;
y, con todo, en este trance 
en el vuelo quedé falto; 
mas el amor fue tan alto, 
que le di a la caza alcance.

2. 
Cuanto más alto subía 
deslumbróseme la vista, 
y la más fuerte conquista 
en oscuro se hacía; 
mas, por ser de amor el lance 
di un ciego y oscuro salto, 
y fui tan alto, tan alto, 
que le di a la caza alcance.

3.
Cuanto más alto llegaba
de este lance tan subido,
tanto más bajo y rendido
y abatido me hallaba;
dije: ¡No habrá quien alcance!
y abatíme tanto, tanto,
que fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

4.
Por una extraña manera 
mil vuelos pasé de un vuelo, 
porque esperanza del cielo
 tanto alcanza cuanto espera;
 esperé solo este lance, 
y en esperar no fui falto, 
pues fui tan alto, tan alto, 
que le di a la caza alcance.

"Cuanto más alto llegaba, más bajo y rendido y abatido me hallaba,  dije: ¡no habrá quien alcance!, y abatime tanto, tanto, que fui tan alto tan alto, que le di a la caza alcance". Cuanto más cerca de Dios, más consciente de mi pequeñez y miseria. La esperanza verdadera, la que está en Cristo, crece cuando la pequeñez e impotencia tocan fondo y, humillada, el alma deja paso a Aquel que quiere alcanzar, lo cual le permite ser alcanzada por Él. Esa es nuestra esperanza,  esperanza de gracia y compasión de Dios, esperanza de los pobres.

No olvidemos que nuestra meta no es vivir eternamente en esperanza, sino la unión con Dios. Y, paradójicamente, al idolatrar o enorgullecermos egoístamente de poseerle en la plena esperanza en esta vida le perdemos. Si ya lo tenemos todo no hay nada que esperar, porque entonces está todo cumplido, y nmo hay nada más que hacer. Tener la esperanza no puede ser motivo para cruzarnos de brazos en la dulce complacencia del presente sino motivo (motor) para empujar hacia adelante la realidad de la Vida que hemos recibido. Viviendo el presente saboreamos los bienes esperados en el pasado y buscamos incansablemente los futuros. 
"Solo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, hacia el premio, al cual me llama Dios desde arriba en Cristo Jesús" (Flp 43,13-14).

* * *

Espero, con estas letras, no confundir más acerca de lo que es la esperanza. Queden como resumen:

*La esperanza cristiana no debe confundirse con las expectativas, iluisiones o sueños de futuro.

*La Esperanza es virtud el presente, pero un presente no pasivo y complaciente sino activo y operante.

*Y frente al pelagianismo budista reseñado al principio, decir que para Jesucristo “nada es utopía”, porque con Él ya ha llegado el futuro; quien vive el Amor de Dios en el presente está colaborando a hacer presente el futuro que es promesa de Dios.

Octubre 2025
Casto Acedo

lunes, 27 de enero de 2025

BATUECAS . Retiro Enero 2025.

RETIRO EN BATUECAS 

21,22 Y 23 de Febrero de 2024


Os transcribo aquí las mismas orientaciones que ya dímos para retiros anteriores. 

De principio recordar que el lugar al que vamos es un monasterio de vida contemplativa y silencio, y que como la mayoría de los asistentes ya tenéis experiencia de oración y de grupo no haremos un retiro al uso de “charla-oración-descanso, charla-oración-descanso....”, que agobia a los experimentados y cansa a los principiantes.

 Lo mejor que tiene el lugar es que permite que las personas se organicen su jornada como mejor les venga. Por tanto, no vayas esperando que te lo den todo hecho.

Vayamos por partes:

*Seremos, si Dios quiere, un grupo de 14 personas, el máximo de plazas que nos pueden ofrecer esos días.

*Hay que estar allí antes de las 18.30, ya que sino entorpecemos el horario de los monjes. La salida la hacemos juntos el viernes desde Abades Mérida a las 15 h. Iremos 4 o 5 coches. Ya concertaremos.

*Llegados al lugar distribuiremos las habitaciones, que son individuales, y estarán en dos edificios distintos, en lo que se llama La Casona y en la Hospedería. Cada habitación dispone de baño individual, sábanas y toallas. Los útiles de aseo, gel y jabón incluidos corren por cuenta de cada uno

*Las comidas la hacemos juntos y procuraremos hacerla en respetuoso silencio. Hay que recoger la comida en el edificio central y llevarla al comedor a su hora. Ya organizamos allí eso. En cada edificio hay frigorífico, lavavajillas, cafetera, tostador, café e infusiones y para desayunar o tomar algo a deshora cualquiera de los huéspedes. Evitemos, no obstante hacer corrillos para café

*Aconsejo ropa cómoda, calzado adecuado para andar por el monte (pueden servir unas deportivas; no vamos a escalar) y si vais a hacer las horas de silencio en común con los monjes alguna manta pequeña de viaje para cubriros la espalda por si refresca durante la quietud del silencio.

*El valle de las Batuecas no tiene cobertura de teléfono móvil. En el monasterio hay una zona wifi a la que podéis acercaros en cualquier momento y que está conectada por antena parabólica. Podéis comunicar por wahsap o cualquier otra app o medio informático. Lo digo para que comuniquéis a los familiares que no siempre estaréis en conexión. La wifi está cerca de la Iglesia donde se hace la oración en comunidad, así que siempre podéis consultar un poco antes o después de la oración si tenéis alguna emergencia en el teléfono. No obstante, se aconseja un uso del teléfono razonable y mínimo; una de las claves de estos días puede estar en el ayuno de pantalla.

*La aportación económica que sugieren los administradores es de 100 € por persona pensión completa los dos días. No obstante, quien no pueda que no tenga impedimento en ir; y quien pueda aportar algo más también puede hacerlo.

*Sobre las normas de la casa me piden desde allí que os enlace esta entrada de su web sobre la hospedería. Echadle un vistazo. También podéis visitar toda la web. https://monasteriodelasbatuecas.wordpress.com/la-hospederia

 
*Sugiero este horario para estos días, contando siempre con los actos propios de la comunidad, a la que podemos unirnos o no; cada cual decida.

Dia 13 viernes

    • 18,30. Hora límite de llegada y reparto de habitaciones.
    • 19,00 Rezo de Vísperas con la comunidad
    • 19,15 a 20,15 Oración-silencio con la comunidad
    • 20,30 Cena 
    • 21,30 Encuentro de todos en La Casona (Breve reflexión y diálogo)
    • 22,15 Descanso. SILENCIO MAYOR.

Día 14 Sábado

    •  07, 00. Laudes con la comunidad
    •  07,15 Oración-silencio con la comunidad
    •  08,15 Eucaristía con la comunidad
    •  09 Desayuno y arreglo de habitaciones
    •  10,00  Encuentro de todos.Tema de reflexión. 
    •  11,00 Salida al Parque. Quienes no conocen el entorno pueden subir a a la ermita san Antonio. Y si algunos tienen ánimo y fuerza, subir a la cruz un poco más arriba. Los demás aprovechad las dos horas para contemplar. 
    •  13,00. Comida,  descanso y tiempo para uso personal (paseo, oración, ...)
    •  16,00. Reflexión en grupo (casona) 
    •  19,00. Vísperas y oración-silencio con la comunidad
    •  20,15. Cena.
    •  21,00. Encuentro del grupo en La Casona (Posible visionado de una película o diálogo en clave meditativa)
    •  23,00. Descanso.SILENCIO MAYOR.

Día 4, Domingo

    • 07,00 Laudes con la comunidad
    • 07,15 – 08,15 Oración-silencio con la comunidad
    • 08,30 Desayuno
    • 09,30-10,30  Reunión del grupo en la Casona (Liturgia dominical)
    • 11, 00 - Eucaristía con la Comunidad y personas que acceden de fuera.
    • 12,00. Tiempo libre
    • 13,00 Comida
    • 14-15,30.Recogida y arreglo de habitaciones y demás instalaciones ( hay que dejar todo  tal como la encontramos para uso de quien la vaya a usar en el futuro)
    • 15, 30 Evaluación (en la casona).
    • 16,00 Regreso.   (Llegada a Mérida sobre las 19 h.)

***

Repito que los horarios son de libre cumplimiento. Excepto las comidas, que, por razones obvias de organización han de ser a sus horas.

Respecto a los temas que se darán para ayudar a la oración y contemplación serán temas que ya hemos tratado en el grupo en algún momento, pero conviene insistir en ellos. 

El objetivo no es escuchar unas charlas magistrales sino impregnárnos del espíritu de Batuecas, que  no es un lugar para recibir charlas piadosas sino sobre todo para “contemplar”, para desacelerarnos un poco y dejar que la naturaleza y la vida entre en nuestro corazón.

Enero 2025

Casto Acedo.

Amor bondadoso. Egocentrismo (Power)

 Aquí teneis el resumen del último tema que reflexionamos en el grupo. Podeis mirarlo directamente aquí o bajarlo. Clickar en foto o en el enlace de abajo. Abrir con la APP PowerPoint. 




https://drive.google.com/file/d/1g2mx0MKymUYqiy-khXh5vl8DkUhynDoZ/view?usp=sharing

C. Acedo